Poemas de banqueros

  • Poemas de banqueros
  • 1. Prólogo
  • 2. Contacto
  • 3. Índice
  • 4. Poema: Divina como tú
  • 5. Poema: Oración al redentor
  • 6. Poema: Buscando nada
  • 7. Poema: Buscando lo que no se me perdió
  • 8. Poema: Estoy abriendo mi corazón
  • 9. Poema: No estoy triste
  • 10. Poema: Mía
  • 11. Poema: Tú mi otro yo
  • 12. Poema: ¡No respondo!
  • 13. Poema: Infidelidad conceptual
  • 14. Poema: Elemental
  • 15. Poema: Vengámonos
  • 16. Poema: Me doy
  • 17. Poema: Mírame y veraz
  • Poemas de Banqueros

  • 1. Prólogo

  • 2. Contacto

  • 3. Índice

  • 4. Poema: Divina como tú

  • 5. Poema: Oración al redentor

  • 6. Buscando nada

  • 7. Poema: Buscando lo que no se me perdió

  • 8. Poema: Estoy abriendo mi corazón

  • 9. Poema: No estoy triste

  • 10. Poema: Mía

  • 11. Poema: Tú mi otro yo

  • 12. Poema: ¡No respondo!

  • 13. Poema: Infidelidad conceptual

  • 14. Poema: Elemental

  • 15. Poema: Vengámonos

  • 16. Poema: Me doy

  • 17. Poema: Mírame y veraz

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  • Poemas de Banqueros

    Prólogo

    Desde hace varios años Garantías Comunitarias lidera una campaña para que los banqueros del sector cooperativo y financiero en Latinamérica, escriban poemas y/o pensamientos de amor y despecho. Bajo el nombre de Coberturas de Amor, este programa ha entregado más de 8 mil cuadernillos a banqueros para que a través de éstos, podamos demostrar que nosotros no somos solo; números, demandas, tasas efectivas y nominales, pagarés y demás procesos que son considerados fríos y muchas veces sin alma por el común de las personas que necesitan servicios y productos financieros para interactuar en un mundo capitalista, que es duro y que no tiene una segunda oportunidad para haber generado una agradable primera impresión. Cuando un banquero escribe un poema, una poesía o un simple pensamiento de amor o despecho, y ese colectivo de personas que atendemos lo conoce, logra ser percibido como lo que somos: seres de amor, seres sensibles, que tenemos hijos, que amamos, que sufrimos y que somos románticos y alegres, cuando nuestros nuestros clientes alcanzan sus sueños.

    Los pensamientos y poemas escritos por los banqueros en estos cuadernillos, serán la materia prima para iniciar una edición semestral que denominaremos Poemas de Banqueros. Una recopilación de escritos a través de nuestras sedes en Latinoamérica para ofrecer a las comunidades y personas en los diferentes territorios lo que pensamos y sentimos, y más importante aún el cómo lo decimos.

    Como creador del programa y con un compromiso grande por dar ejemplo, considero coherente y justo compartir mis pensamientos y poemas en esta primera edición que le queremos entregar a las comunidades y personas que atendemos. Estoy seguro que sabrán valorar desde su realidad este trabajo que se escribió en los aviones , en los aeropuertos, en los hoteles, en los descansos de los aburridos comités de crédito, en las extenuantes juntas de operaciones y diseño de nuevos productos, en el descanso del análisis de un contrato de miles de millones, en el café de la mañana antes de aprobar sobregiros pensando como dice ese famoso bolero cantado por la mejor, Renée Barrios: "La noche de anoche, que noche la de anoche, tantas cosas de momento sucedieron, me confundieron", o simplemente pensados en el trancón de medio día y en sitios que no me acuerdo o que por seguridad nacional no puedo revelar detalles, jajajajaja

    Disfrútenlos y recuerden que si a una persona nunca lo han amado y nunca ha estado despechado* es porque no ha entendido la diferencia entre vivir y respirar.

    *Despechado: expresión popular colombiana que significa no ser correspondido en un amor.

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  • Poemas de Banqueros

    Índice

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    1. 1. Divina como tú
    2. 2. Oración al redentor
    3. 3. Buscando nada
    4. 4. Buscando lo que no se me perdió
    5. 5. Estoy abriendo mi corazón
    6. 6. No estoy triste
    7. 7. Mía
    8. 8. Tú mi otro yo
    9. 9. ¡No respondo!
    10. 10. Infidelidad conceptual
    11. 11. Elemental
    12. 12. Vengámonos
    13. 13. Me doy
    14. 14. Mírame y veraz
  • Poemas de Banqueros

    Divina como tú

    Ayer estabas divina,
    te vi y no lo creí.

    Divina como tus ojos,
    divina como tú.

    Ayer estabas divina,
    ¿Por mí - por ti?
    no lo sé, sería demasiado

    por mí,
    sería lo normal para ti.

    Pero estabas divina
    no sé, si era el negro de tu pinta.

    No sé, si era el brillo de tu sonrisa,
    o el color de tu piel.

    No sé,
    si era mi afán
    de verte o mis ganas de poseerte.

    Ayer estabas divina, solo,
    te vi y me sentí morir por no
    tenerte.

    Divina como una noche
    estrellada,
    divina como tú enamorada,
    divina simplemente o
    compléjamente divina.

    Para ser divino hay que sentirlo,
    para ser divino hay que
    compartirlo,
    divino puede ser todo,
    divino puede ser nada,
    divino es un bebé,
    divino es un atardecer,

    divino es la alborada,
    divina eres tú y tu mirada,
    divino es el día con su sol
    en madrugada,
    divino es el ser que al sentirse
    inferior,
    crece y comparte experiencias con
    su amada.

    Divina la idea que te lleva a,
    ser un vencedor.

    Divina tú luna,
    o acaso luma,
    divino todo o nada
    divino nada o todo,
    divino cuando ese todo es más
    que nada.

    Divina cuando esa nada se,
    circunscribe al todo,
    y sigue siendo nada.

    Divina eres tú,
    yo que hago, si estoy entre tú
    y lanada.

    Ayer estabas divina,
    ayer te sentí enamorada,
    ¿Por mí- por ti?
    Solo tú sabes, solo tú entiendes,
    solo tú supiste porque,
    pero yo me aproveché.

    Ayer fuiste tú,
    ayer fuiste tú y yo,
    ayer y por qué no mañana
    me sentiré morir, si cuando estés
    tan divina
    no sea para mí.

  • Poemas de Banqueros

    Oración al redentor

    Señor, no soy digno de entrar en tú
    oración;
    pero una palabra tuya bastará para
    sanarme.

    Señor, no soy digno de tu amor profundo,
    pero con tu mirada ya sé que me
    estás amando.

    Señor, no soy digno de tu bondad,
    pero ya la siento en mi corazón.

    Señor, no soy digno de una palabra tuya;
    pero sé que la más mínima,
    bastaría para entrar en tú gloria..

    Señor, no soy digno de mi
    cuando no estoy contigo,
    no soy digno de ti,
    cuando estando ahí, aún te ignoro.

    Señor, no soy digno de que
    me des tus bendiciones,
    pero he vuelto, he vuelto como el hijo
    pródigo,
    que tiene otra oportunidad
    como la que mi corazón,
    me dice que hoy tengo.

    Señor, no soy digno de que
    entres en mi casa,
    pero permíteme entrar en la tuya.

    Permíteme estar en tu corazón,
    en tu corazón de bondad,
    permíteme tenerte cerca como el más
    guerrero de tus cruzados,
    como el más noble de tus defensores.

    Señor, hoy te encontré,
    hoy encontré tu amor.

    Amén.

  • Poemas de Banqueros

    Buscando nada

    Un día buscando nada te ví,
    un día buscando nada te encontré,
    te encontré sin pensarlo, sin proponérmelo,
    sin afán de encontrarte.

    Un día, después de encontrarme,
    me encontraste, nos encontramos,
    me cautivo el brillo azabache,
    el aroma de tu sonrisa
    y tus manos frías,
    que se calientan con las mías.

    Un día buscando nada te ví,
    y sentí que eras para mí,
    sentí que tú me estabas esperando,
    esperándome con tu amor, con tu dulzura,
    con tu acelere, con tu sonrisa loca,
    con tus pecas que me matan
    y con tu intensidad que domina.

    Un día buscando nada te ví,
    después que lo dudaste
    me miraste a los ojos, nos miramos
    y supimos que vale más una mirada sincera,
    una mirada con los ojos del otro,
    que cualquier momento programado,
    que cualquier vino merlot,
    que cualquier abrazo sin amor.

    Un día buscando nada te encontré,
    te encontré para quedarnos juntos,
    para que nos cuidemos como se cuida
    una rosa escogida.
    Como se cuida, la vida, el amor,
    las sensaciones y la respiración.

    Un día estuvimos debajo de la tierra,
    para saber que no se necesita más que la luz,
    del corazón para ver al infinito,
    para disfrutar la eternidad,
    para encontrar nuestros corazones,
    para entender que sin ti no puedo.
    Que sin ti, ni respirar podría, podrías, podríamos.

    Te ví un día buscando nada,
    Loreto me dijo que eras tú,
    me dijo que esa era.
    Por eso el día que sin buscar nada te encontré,
    decidí que nunca más me preguntaría porqué
    sin buscarte,
    a primera vista me enamoré.

  • Poemas de Banqueros

    Buscando lo que no se me perdió

    A veces pienso que tu amor no es claro,
    a veces pienso que tu amor se confunde,
    se confunde con el día, con la noche.

    A veces pienso que amore
    perdidor,
    cautivan tu pensamiento,
    cautivan tu alma,
    cautivan tu mirada al infinito.

    A veces pienso que todo mi amor no es
    suficiente,
    para servir de todo tu amor.

    ¿Tú amor es honesto?
    ¿Tú amor es sincero?
    A veces pienso que sí,
    a veces pienso que no.

    ¿Entonces qué hago?
    ¿Entonces qué hacemos?
    Tal vez morir para no tenerte más,
    tal vez vivir más para soportarlo
    o tal vez seguir en esta carrera,
    carrera de cansancio,
    cansancio de no tenerte cerca,
    cansancio de mirarte,
    y no encontar la luz que me
    enamora,
    y me ilumina.

    A veces dudo, pero por la duda
    no entiendo que es peor.

    Si tenerte o no tenerte,
    si tenerte con esta sensación,
    si adorarte con todo mi amor.

    A veces dudo,
    a veces dudamos los dos.

    Buscando tu amor moriré,
    buscando tu amor viviré,
    buscando el tuyo y el mío,
    hay veces me destruyo.

    A veces pienso que tu amor no es claro,
    claro como tus ojos.

    A veces pienso que mi amor no se entiende,
    a veces pienso que mi amor se quiere quedar
    con el tuyo.

    ¿Ése será mi error?
    ¿Ése será mi defecto?

    Seguiré buscando mi amor en ti,
    seguiré entendiendo porqué,
    seguiré entendiendo porqué no entiendo.

    A veces te miro cada segundo,
    y mi amor me dice qye no hay que seguir
    buscando lo que no se me perdió.

  • Poemas de Banqueros

    Estoy abriendo mi corazón

    Estoy abriendo mi corazón,
    nunca había estado cerrado, solo
    un poco.

    Estoy abriendo mi corazón,
    nunca había estado cerrado pero
    tú lo tienes,
    estoy abriendo mi corazón por ti,
    porque me estás amando más
    que yo,
    porque me estás adorando menos
    que mañana.

    Estoy abriendo mi corazón por ti y
    por nosotros,
    mi corazón palpita de emoción
    por verte,
    palpita de amor por tanta emoción,
    palpita no solo de amor y de
    emoción,
    palpita también de dolor por no
    tenerte.

    Aquí tan cerca y tan lejos de mí,
    de ti, de lo que sentimos.
    Tenerte no es solo amarte,
    tenerte es más que un sentimiento,
    tenerte de amor es más que tú,
    es más que yo,
    y aún nos quisiéramos seguir
    teniendo,
    pues no tenerte sería morir,
    y tenerte lejor es querer vivir,
    sin poseerte.

    Estoy abriendo mi corazón,
    porque ya es hora de amarte
    locamente,
    es hora de amarte como soy,
    es hora de amarte porque las
    estrellas,
    ya no están en la noche.

    Estoy abriendo mi corazón,
    la luna es testigo, el sol también,
    y sin embargo no es suficiente ya
    con verte.

    Estoy abriendo mi corazón,
    mi corazón te necesita,
    mi alma se comunica,
    mi cuerpo es tuyo y mi olor también.

    Estoy abriendo mi corazón,
    porque es la única manera de
    controlar
    este dique de amor que me
    rebasa.

    Estoy abriendo mi corazón,
    porque soy parte de las sensaciones
    que nos unen
    porque no sería yo, si no fueras tú.

    Amor, abrí mi corazón.
    Soy tuyo hasta morir,
    porque después de vivir,
    moriré por no tenerte.

  • Poemas de Banqueros

    No estoy triste

    ¡No! no estoy triste,
    porque habría de estarlo,
    si te entregué todo.

    No estoy triste,
    porque te amé con locura,
    aún cuando no estabas.

    ¡No! no estoy triste,
    porque te entregué mi olor,
    y sé que aún lo tienes.

    ¡No! no estoy triste,
    sería no haber entendido,
    desde que te ví,
    que tanta hermosura era difícil de amar,
    sería no haber estado preparado,
    para perderte, para estar sin ti.

    ¡No! no estoy triste,
    sería peor tenerte y haberte dejado ir,
    por no quererte.

    ¿Triste yo? ¡triste el otro!
    triste él, triste aún, tristes todos.
    ¿Por qué tendría que estar triste?
    Si te ví, fuiste mpia ¡tú lo sabes!
    Sé que a veces tanto amoraturde,
    sé que a veces tanto deseo mata,
    pero no estoy triste amor,
    porque lo mío, solo fue espacio-tiempo,
    mi espacio fuiste tú,
    y mi tiempo el que viene.

  • Poemas de Banqueros

    Mía

    Si fueras solo mía,
    te amaría.

  • Poemas de Banqueros

    Tú mi otro yo

    Entender que tú eres yo,
    que yo soy tú
    y que nosotros somos tú yo.

    Es más importante que haber entendido
    que tú eres mía, que yo soy tuyo,
    y que somos aquellos,
    que siendo tú y yo,
    y para cada uno de nosotros
    seríamos yo y tú,
    yo para mí y tú para vos,
    y nosotros para ambos juntos
    e iguales los dos.

  • Poemas de Banqueros

    ¡No respondo!

    Te seduciré,
    hasta que me seas
    completamente irresistible.

  • Poemas de Banqueros

    Infidelidad conceptual

    ¿Por qué intranquilo?
    Por algo que solo ataca:
    La individualidad.

  • Poemas de Banqueros

    Elemental

    A veces es tan complejo definir,
    cuando lo inmenso se vuelve
    elemental.
    Por eso solo te quiero decir algo
    simple, pero elemental.

    ¡Te amo!

  • Poemas de Banqueros

    Vengámonos

    Vámonos,
    y te prometo que solo
    haremos el amor,
    desde que lleguemos
    hasta que nos vengamos.

  • Poemas de Banqueros

    Me doy

    Verte es igual que no tenerte,
    tenerte sería mejor que mirarte,
    mirarte es lo que hago,
    cuando no te tengo.

    Porqué cuando eres mía,
    ni te tengo, ni te veo, ni te miro.
    Porque solo contemplo lo que podría
    pasar.

    Cuando ni te tenga, ni te mire
    ni me hagas sentir lo que siento.

    Cuando estás ahí, solo ahí,
    tan cerca y tan lejos de mí,
    de ti, de lo que sentimos.

  • Poemas de Banqueros

    Mírame y veraz

    Mírame,
    mírame que de tu mirada,
    entiendo
    que el solo mirar no en más,
    intenso,
    que cuando tu mirar se encuentra
    con el mío,
    para decirnos mirémonos y así
    moriremos,
    mirandonos.

    Mírame,
    sígueme mirando,
    con esa fuerza vital que te
    contiene,
    con esa vida que me das,
    con esa simplicidad que es tan
    compleja,
    que no la puedo explicar.

    Mírame con ese caudal de ternura
    y de amor,
    que brota de tu cuerpo.

    Mírame como si fuera hoy
    el último día, el último minuto,
    el último nanosegundo.

    Mírame,
    mírame mi amor,
    mirame mi vida,
    sígueme mirando,
    y murió.